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La importancia de la lucidez

Dejé los estudios con 18 años. Terminé C.O.U. y empecé Ingeniería Informática. ¿Por qué elegí esa carrera? Por varias razones equivocadas: porque me gustaban los ordenadores (jugar con ordenadores), porque en aquel tiempo era una carrera que tenía “salida” y porque uno de mis mejores amigos también quería hacerla. Una cosa es jugar con ordenadores y otra cosa es diseñarlos; cierto, la informática todavía tiene salida hoy, pero uno no debería elegir sus estudios en función de eso (esto es un tema que trataré en otro post); al final mi amigo se marchó a hacer Teleco a otra ciudad. Resultado: en un año y medio aprobé 1 asignatura (no, no aprobé ni el inglés), y me dejé la carrera. Me dije: me meto a trabajar con mi padre mientras aclaro mis ideas y averiguo qué es lo que quiero estudiar. Pues bien, 14 años después no he vuelto todavía a estudiar, ni creo que lo haga nunca. Por lo menos una carrera universitaria.

Os preguntaréis a cuento de qué viene todo esto. En un momento. Hay una cosa que echo de menos. No, no es haber acabado la carrera. Si la hubiera acabado, seguramente no hubiera empezado a salir con la que es mi maravillosa mujer, Laura, y no tendría los dos pedazo de soles de hijos que tengo, Alberto y Lucía. Lo que echo de menos es no haber tenido, hace 15 o 16, el enfoque que tengo ahora.

Hoy puedo decir varias cosas:

  • Sé donde estoy: soy conciente de mi situación a todos los niveles: amorosa, familiar, económica, laboral.
  • Sé lo que quiero: tengo bastante claro dónde quiero estar en el medio / largo plazo.
  • Sé cómo conseguirlo: trabajo y perseverancia son siempre el camino para obtener tus objetivos.

Pues bien, echo de menos haber tenido esta lucidez cuando tenía 16 o 17 años. Como agua pasada no mueve molinos, creo que lo mejor que puedo hacer, como padre, es procurar que mis hijos sí que sean capaces de tener esa lucidez cuando a ellos les llegue la hora de elegir. Educarlos de manera que ellos sean capaces de tomar sus propias decisiones; que sepan que son capaces de cualquier cosa que se propongan; que estaré detrás de ellos apoyándolos en cualquier cosa que se propongan.

¿Como educáis vosotros a vuestros hijos?

Un saludo,

Christophe.

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7 razones para hacer ejercicio

El verano pasado empecé a hacer ejercicio de manera más o menos regular. Empecé saliendo a andar por las mañanas. Al poco tiempo empecé a trotar una parte del recorrido. En un momento llegue a correr más de 3 km. Ahora estoy inmerso en un programa para conseguir correr 5 km como ya explique en un post anterior. Desde que empecé, varias cosas han cambiado en mí. Me siento mucho mejor, físicamente y psíquicamente.

He querido compartir con vosotros varias de las razones por las que vale la pena empezar a hacer ejercicio físico:

  1. Es bueno para la salud. Es mi opinión que lo que dicen en la “tele” sobre el ejercicio físico regular es verdad. Es extremadamente bueno para el sistema cardiovascular, tonifica los músculos y alarga la vida.
  2. Segregas endorfinas. Las endorfinas son neurotransmisores asociados a la sensación de bienestar y actúan como analgésicos. Está comprobado que su producción aumenta con el ejercicio físico.
  3. Ayuda a “ordenar tu mente“. Al hacer ejercicio, yo por lo menos, consigo ver las cosas desde otra óptica. De alguna manera consigues pensar de otra manera, llegando a encontrar soluciones a problemas incluso  a ser más creativo.
  4. Es una oportunidad para escucha música o algún audiolibro. Suelo hacer ejercicio con los auriculares, escuchando mi música favorita, o algún audiolibro. Consigo prestar más atención a estos últimos.
  5. Ayuda en la autodisciplina. Marcarte una rutina semanal y conseguir ceñirte a ella ayuda a aumentar la autoestima. Nada mejor que sentirse satisfecho después de hacer deporte, aunque en un principio no te apeteciera.
  6. Conoces gente. Ciertos deportes, como por ejemplo el pádel, el fútbol, te dan la oportunidad de relacionarte con gente nueva.
  7. Liberas estrés. La practica del deporte actúa comom una válvula de escape para la tensión acumulada día a día en el trabajo (o en casa).

¿Qué razones tenéis vosotros para practicar deporte regularmente?

Un saludo,

Christophe

Estado de abandono

¡Qué abandonado tengo el blog! Si es que ya me lo temía yo. He tenido el blog totalmente abandonado ya casi tres meses. Esto no es manera de llevar un blog.

A partir de hoy voy a intentar actualizarlo un poco más a menudo, aunque sea a base de posts cortitos como este.

Hasta pronto,

Christophe.

Operación San Silvestre

Me acabo de dar cuenta de que hace un montón de tiempo que no escribo nada en este blog. Voy a intentar en este año venidero que eso cambie.

Este verano empecé a correr. Todavía me acuerdo de esos +/- 700 metros interminables, una cálida mañana de septiembre por el Paseo de Levante. Casi me muero. Pero poco a poco, con tesón y constancia, estoy consiguiendo correr regularmente. Hasta hace un par de semanas corría 3 veces por semana, normalmente una combinación de andar y correr: casi 6 km de los cuales unos 2,3 los hacía corriendo del tirón. Para aquellos que esteis interesados (que no seréis muchos), podéis echar un vistazo en Sports Tracker; por cierto, aprovecho desde aquí para recomendar la App.

Ahora me he bajado otra App, Ease into 5k, que es otra maravilla. Se trata de un entrenamiento por intervalos con el objetivo de correr 5 kilómetros en 9 semanas. Te dice cuando tienes que andar y cuando tienes que correr, sólo tienes que seguir las instrucciones. Además, puedes escuchar tu música al mismo tiempo. Me la recomendó Javi, aprovecho para saludarlo.

Ahora me pongo como objetivo correr la San Silvestre de Cartagena. Seguro que la conocéis todos, pero para los despistados, se trata de una carrera de 5000 metros que se disputa poco antes de Nochevieja. Evidentemente tengo intención de correrla el año que viene, jeje. Con terminarla por delante del coche escoba me daría con un canto en los dientes. ¿Os parece alcanzable el objetivo? ¿Algún consejo?

Os deseo a todos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo.

C

Mi hijo está malo

¿Cuántas veces no decimos esto todos los padres durante el invierno? Yo lo digo mucho. Muchísimo. Más de lo que me gustaría. Lo cierto es que desde que Alberto va a la guardería, parece que va encadenando un resfriado con otro. No he sacado la cuenta, pero parece que está más tiempo resfriado que sano. Cuando tenemos suerte, sólo son mocos; cuando no, hay fiebre, bronquitis, otitis, un montón de -itis.

Al preguntar a su pediatra, nos dice que estemos tranquilos, que es normal. Que les pasa a todos los niños en esta época del año. Y al parecer es verdad. A muchos padres que conozco les pasa los mismo con sus hijos. Los que tiene suerte, eso, sólo mocos. Los que tienen menos suerte ya se conocen de memoria el camino al hospital, porque a resfriado que cogen alguno de sus hijos, viajecito que toca a urgencias.

Yo no me acuerdo de haber encadenado tantos resfriados de pequeño. Evidentemente no los podría recordar todos. Yo creo tener recuerdos (pocos y difusos) desde los 3 años o así. Y lo cierto es que no me acuerdo de haber estado en la consulta del médico semana sí semana no. Recuerdo vagamente las enfermedades infantiles: paperas, sarampión, varicela, alguna angina que otra, pero no tantas como la mayoría de los niños de hoy en día.

Es mi opinión que nuestro (cuando digo nuestro digo de la sociedad en su conjunto) afán por lo estéril y lo limpio está haciendo que los niños de hoy en día estén menos preparados para luchar contra las enfermedades comunes. Cuando yo era pequeño, no existían los aspiradores de mocos, el Apiretal ni el Dalsy. Y hemos sobrevivido. Y no conozco ningún caso, por lo menos cercano, de algún niño de mi época que haya tenido secuelas graves por un resfriado.

Eso sí, a ver quién es guapo que desoye a los médicos para con la salud de sus hijos. Yo no voy a ser desde luego. Aunque muchas veces me siento frustrado dándole tantos medicamentos a mis hijos, prefiero ser prudente con este tema.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Son propensos a enfermar vuestros hijos? ¿Sois maniáticos de biberón hervido, o tiráis más hacia “un poco de vitamina M”? ¿A donde vamos a llegar con tanto medicamento?

Un saludo,

Christophe.

Me cuesta escribir

No sé que me pasa que últimamente me cuesta bastante ponerme delante del teclado a escribir unas palabras. Cuando tengo tiempo, no me apetece ponerme a escribir; me da bastante pereza. Sin embargo, hay veces en las que estoy haciendo otra cosa, o estoy lejos de un teclado, y de repente me “siembro”, y me dan ganas de escribir como un loco. En otras ocasiones, cristaliza en mi mente un post “redondo”, de esos que ves perfectamente cómo empieza, por donde va, y donde acaba.

¿Qué puedo hacer? Escribir en el aifon me resulta muy incómodo. No sé si habéis visto el diámetro de mis pulgares, pero digamos que al tocar la pantalla abarcan 3 o 4 teclas. A veces es un poco frustrante.

Lo de llevar el cuaderno a cuestas lo he probado varias veces, pero parece que tampoco funciona. No termino de ponerme.

No sé que hacer. ¿Qué se os ocurre a vosotros? ¿Cómo solucionáis vosotros este dilema?

Un saludo,

Christophe.

Simoncelli

Esta mañana veía en las noticias que hoy es el funeral de Marco Simoncelli, el joven piloto de MotoGP que falleció el pasado domingo en el Gran Premio de Malasia en un trágico accidente, en el que se vieron involucrados su amigo íntimo Valentino Rossi y el tejano Colin Edwards. Yo lo vi en directo en la tele.
Al ver el reportaje del telediario matinal, todavía se me erizaba todo el cuerpo. Cada vez que veo las impactantes imágenes del accidente, la cara de su padre mientras lo están tratando en la clínica móvil, o las muestras de afecto y cariño que se le están mostrando en toda Italia y otros sitios, se me erizan hasta los pelos de las pantorrilas.

El caso es que hasta el minuto antes del accidente mi opinión sobre Simoncellli no era muy buena. Me parecía un piloto demasiado agresivo y temerario, además de un poco payaso. Hacía mucho tiempo que lo pensaba. Ahora me doy cuenta que la única razón por la que pensaba eso es porque una buena parte de los incidentes los había tenido con pilotos españoles: Álvaro Bautista, Héctor Barberá, Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, etc.

Ahora después de su muerte, el recuerdo que se me queda de él es de un piloto muy valiente, con un carácter muy desenfadado y natural. Muy parecido a Valentino Rossi cuando era más joven. De hecho muchos están de acuerdo en decir que era su sucesor natural.

Vengo a contar esto por una razón. Muchas veces hace falta un hecho traumático para que nos demos cuenta de cómo son las cosas en realidad. Y lo cierto es que es una pena, porque nos perdemos muchas cosas buenas de esta corta vida debido a nuestros prejuicios y  nuestra parcialidad. Es mi opinión que debemos de hacer un esfuerzo consciente y diario para vencer estas barreras, y que si lo conseguimos disfrutaremos de una existencia mucho más apacible y enriquecedora.

Christophe.